La inestabilidad del precio del crudo vino para quedarse. En un panorama tan volátil, las compañías petroleras deberán hacerse más innovadoras y competitivas. Luego de comenzar un 2017 con recuperaciones en el valor del crudo, la volatilidad no da tregua.

Mucho se habla de las ciudades inteligentes pero poco es lo que realmente conocemos de su arquitectura y sus alcances. Así, desde definir como inteligente al simple hecho de contar con un tendido más o menos representativo de una fibra óptica, hasta la posibilidad de monitorear la red de semáforos y las cámaras distribuidas con alguna relativa a la seguridad, todo ha servido como excusa para instalar en la comunidad la idea contar con una ciudad inteligente. Sin embargo, una ciudad inteligente se define también según sus características locales (geografía, diseño, habitantes, actividades), antes que por algún menú de opciones a cumplir para entrar dentro de la categoría.

  Desde que el hombre descubrió el fuego tuvo un requerimiento creciente por fuentes de energía que hicieran su vida más confortable. Cuando la utilización de combustibles fósiles entra en escena, reemplaza en gran medida al uso de biomasa como combustible y comienza la inyección de gases de carbono a la atmósfera, que hasta ése momento se encontraban sepultados bajo tierra.

En 1749 Benjamin Franklin acuñó el término “batería”  para referirse a una serie de capacitores que estaba utilizando en sus experimentos con la electricidad. Luego vino Galvani con sus experimentos sobre animales muertos y finalmente en el año 1800 Volta daría con la pila voltaica, o la batería de cobre y zinc que hoy conocemos.

Somos una sociedad consumista, adquirimos para usar y desechar. Somos una sociedad ciega (o al menos preferimos aparentar serlo). Lo que no vemos no duele, y si no duele pues…a seguir consumiendo, comprando y acumulando! El origen de los productos y sus paraderos parecieran ser un tema totalmente ajeno a cada uno.

Desde hace algún tiempo, la discusión la competitividad de los precios competitivos de la energía generada por tecnologías renovables ha sido saldada. Año a año, la energía eólica y solar caen exponencialmente en precio, y cada vez en más países constituyen la mayoría de las nuevas inversiones en potencia. Sin embargo, la velocidad de desplazamiento de los sistemas tradicionales (basados en combustibles fósiles) es insuficiente para alcanzar los objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero planteados por el Acuerdo de París.

 

En el análisis de sistemas existe lo que se denomina teoría de la complejidad. Básicamente, estipula que los mismos no son lineales y muchas veces se componen de redes que interactúan entre ellas y dan lugar a resultados difíciles de predecir. Además, son adaptativos y van aprendiendo a medida que pasa el tiempo. Si nos ponemos a indagar, podemos ver que este tipo de comportamiento está presente en diversos rubros, desde la economía hasta los sistemas energéticos.