Por Mariana Aguilar

Durante mucho tiempo la generación de energía ha estado reservada a grandes empresas. La matriz energética argentina, predominantemente térmica, hidráulica y nuclear, no da lugar al emprendedurismo y las ganas de cambiar el mundo que caracterizan a nuestra generación.

Sin embargo las energías renovables, como la solar fotovoltaica, la térmica y la eólica, han cambiado las reglas del juego abriendo oportunidades sin precedentes en el sector. Hoy, con recursos a nuestro alcance, podríamos fabricar un cargador para el celular solar en nuestras casas, y aprender a diseñar sistemas fotovoltaicos en un curso corto sin necesidad de estudiar cinco años de ingeniería. Aún así, desde que trabajo en el sector de energía solar fotovoltaica, he podido constatar que en los eventos y reuniones relacionados con energía solemos ser pocos los jóvenes que participamos, y muchas menos las mujeres.

Según Kali Taylor de StudentEnergy, no se trata de que las nuevas generaciones no estén interesadas en la energía, sino que carecen de puntos de acceso a información confiable. El debate acerca de la relación energía-medio ambiente está tan polarizado que no se sabe a quién dar crédito, y la información objetiva está enterrada bajo cientos de páginas de reportes académicos plagados de tecnicismos, o distribuida en canales generalmente poco utilizados por lo jóvenes.

Por dichas razones, desde Enerblog buscamos ser el puente que acerque información confiable a nuestra generación creando instancias de debate y de aprendizaje para involucrar a los jóvenes en la conversación sobre el futuro de la energía.

Trabajar en este sector tiene muchas ventajas. Si nos detenemos a pensar sobre el tema, la energía subyace en todos los avances tecnológicos y en la totalidad de industrias. Desde la medicina hasta los negocios, incluyendo internet y la telefonía celular. Poder aportar a cualquier aspecto del sistema energético que sostiene todo este desarrollo es una gran satisfacción. Pensemos que si dicha estructura energética colapsara, es muy probable que la humanidad volviera a la edad de piedra.

Si bien esperamos que esto no suceda, todavía necesitamos generar la energía necesaria para continuar viviendo en nuestro actual estado de avance tecnológico, y hacerlo de manera sustentable. Las energías renovables en particular abren nuevas oportunidades dentro del sector energético, que traen consigo un gran potencial para generar impacto ambiental, social y económico. Y aquí es donde creo que existe un punto de encuentro entre este sector y los jóvenes.

La Encuesta Anual de Global Shapers 2015, que es la más representativa a nivel global de los llamados “Millennials“, indica que la oportunidad de hacer una diferencia es lo que las nuevas generaciones valoran más de sus trabajos.

Motivos para sumarse al desafío

  • La energía es clave para el crecimiento económico de un país. De hecho, está ampliamente estudiada la relación entre uso y acceso a energía y el nivel de actividad económica de un país: genera puestos de trabajo, permite el crecimiento de la economía local mediante la industria y tiene impacto directo en la salud y educación.
  • Las energías renovables son una respuesta relevante al problema de la inequidad energética y la accesibilidad y seguridad en el suministro de energía. Hoy en día, en América Latina hay 32 millones de personas sin acceso a energía. Son 32 millones de personas entre las cuales hay niños que no pueden estudiar después de que baja el sol, con falta de atención médica apropiada, de medicamentos que requieren cadena de frío, cocinando con combustibles peligrosos para su salud y para el ambiente en el que se encuentran. Iniciativas globales como Sustainable Energy for All, y otras regionales como AfricaRenewableEnergy Access se enfocan en utilizar fuentes de energía renovables por ser más seguras, sustentables y modulables.
  • Trabajar en energías renovables es contribuir de manera directa en la lucha contra el cambio climático. La generación y el consumo de energía es el sector que más emisiones de gases de efecto invernadero produce. Según la Agencia Internacional de Energía (International Energy Agency, IEA), el 2014 fue el primer año en que no aumentaron la emisiones, a pesar de que la economía global creció un 3%. Este cambio histórico se atribuye principalmente a los cambios en patrones de consumo energético de China y países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), lo que nos da una idea de la magnitud del impacto que tiene la energía en el cambio climático.
  • Las energías renovables son una industria en expansión. Según un reporte publicado por PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente) en marzo de este año, en el 2014 las inversiones en renovables se incrementaron en un 17%, y las nuevas fuentes de generación limpia sobrepasaron los 100.000 MW de capacidad instalada, una cifra récord. De acuerdo con las cifras de Bloomberg New Energy Finance, en los primeros 3 trimestres de este año se invirtieron en todo el mundo 197.9 mil millones de dólares, tan solo 4.3 mil millones de dólares menos que en el 2014. Esta disminución, parezca indicar lo contrario, es en realidad prometedora, porque se atribuye a la mejora constante de la relación costo-eficiencia de tecnología solar y eólica versus la de la generación fósil. Si bien Argentina no es el país más destacado en la promoción de energías renovables, se avanza con paso firme en dirección al aumento de la participación de estas energías en la matriz nacional. Comenzar a formarse hoy, es estar listos para entrar al mercado mañana.
  • Hay mucho para hacer, y para todos los gustos. Los pronósticos del sector energético para los próximos años cambian con frecuencia a causa de su complejidad y la cantidad de variables que lo afectan. Sustentabilidad medioambiental, Seguridad y Accesibilidad energéticas son los tres aspectos que marcan el norte en la transición energética. Gobiernos y organizaciones internacionales promueven la innovación tecnológica y social en todas las escalas y formas, desde el desarrollo de celdas solares ultra eficientes, y tecnología eólica offshore, hasta modelos de financiamiento y políticas de fomento para el incremento de capacidad instalada de energías limpias. Mientras las renovables se abren paso para ocupar un lugar predominante en el nuevo sistema energético, muchas industrias están innovando alrededor de ellas. Tendencias como Smart Grids y sistemas de gestión de energía (Big Data), celdas de hidrógeno, micro redes, biocombustible avanzado para autos, sistemas de almacenamiento térmico avanzado, entre otros, atestiguan la diversidad de posibilidades y aplicaciones que ofrecen los nuevos desarrollos.

Un nuevo paradigma energético se está gestando, y tenemos la oportunidad de ser parte del cambio y de su definición. En definitiva, somos nosotros, los jóvenes de hoy, los que vamos a heredar este planeta. Tenemos el derecho y la obligación de involucrarnos, opinar y ayudar a construir el futuro que queremos.

Este artículo fue publicado originalmente en Medium.

Foto: Oiz parque eólico. (Txo/Wikimedia Commons)

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