Con el objetivo de que el aumento de la temperatura global no supere los 1,5 grados centígrados respecto de los niveles preindustriales, los países emitieron un comunicado, denominado "La Visión de Marrakesh", que busca abandonar el uso del carbón, el petróleo y el gas y sustituirlo por energías renovables.

El oficialismo impulsa un nuevo esquema que otorga mayores incentivos a la inversión en proyectos gasíferos. El arco político coincide en que la reducción de las importaciones es el principal desafío que enfrenta el sector energético. Ante el derrumbe del precio del crudo, la mayoría de las petroleras prevé redireccionar equipos para enfocarse en mejorar su producción.