Nuestra red eléctrica actual se diseñó hace más de 100 años, cuando las necesidades en materia de electricidad eran básicas. Los principales centros de generación se ubicaban a grandes distancias de las comunidades o centros de consumo y la mayoría de hogares tenía, en ese entonces, necesidades energéticas básicas, como el uso de unas pocas lámparas de luz y una radio.