Autor @MartinAmodio

La movilidad eléctrica en China

En el mes de septiembre pasado, la movilidad eléctrica en China dio un nuevo impulso al movimiento contra los motores de combustión interna.  A tono con los anuncios de algunos países europeos, el gobierno de Beijing manifestó estar estudiando medidas de restricción contra los convencionales  vehículos a nafta y diesel. En este sentido, las autoridades chinas están estudiando un sistema de cuotas que entraría en vigencia a partir del año 2019. Este premiaría a los fabricantes de automóviles a batería, a la vez que obligaría a las automotrices a comprar créditos EV´s (por sus siglas en inglés, vehículo eléctrico) por cada vehículo de motor a combustión interna adicional que fabriquen. En tal sentido, se explica que gigantes como VW, GM y Ford, anunciaran recientemente joint ventures con empresas chinas fabricantes de vehículos eléctricos (VE).

La industria China de los vehículos eléctricos

Al respecto, cabe destacar que la República Popular es al día de hoy el mayor fabricante de VE a nivel mundial. Durante el año 2016, de acuerdo a la Asociación China de Fabricantes de Automotores,  se vendieron alrededor de 507.000, incluyendo buses y vehículos para uso comercial (no particulares). Esto es alrededor del 45% del total de vehículos comercializados a nivel global. En tanto, Beijing se fijó la meta de fabricar 7 millones de vehículos a batería e híbridos, hacia 2025.

Políticas asiáticas e industria

La implementación de políticas que impacten en la estructura industrial de un país, fomentando y protegiendo sectores industriales en desarrollo, ha sido una estrategia desplegada por diversas economías asiáticas desde 1960, tales como Japón (“Sangyo Seisaku”) y Corea del Sur. Es en este marco que debe pensarse la actual estrategia china de apuesta por la movilidad eléctrica. Por ello, la estrategia china y la movilidad eléctrica se enmarca dentro de su actual política de “Made in China 2025”, que busca transformar al país de una potencia manufacturera con bajo contenido tecnológico y bajos precios, en una potencia que produce bienes de alta tecnología con alto valor agregado (robótica, semiconductores, vehículos eléctricos, etc.).

La importación de petróleo y sus derivados junto con la cuestión ambiental son cuestiones centrales a resolver por el gobierno de Beijing. La movilidad eléctrica, atento el rezago tecnológico de las empresas chinas en la ya madura industria de motorización a combustión interna, explica que la República Popular posea a dos de los mayores fabricantes de baterías de litio en el mundo, Contemporary Amperex Technology (CATL) y Build your Dreams (BYD).

La “comoditización del hardware”

En definitiva, algunas voces entre las autoridades chinas argumentan que si el motor y los componentes de motopropulsión pueden ser reemplazados con una simple batería. Como resultado de esto, las grandes firmas automotrices podrían perder el control sobre la producción de los automóviles a escala mundial. Así , la industria automotriz tal como la conocemos puede devenir en una industria de nuevos proveedores de “partes” o “autopartes”. A semejanza de los smartphones y las computadoras que se abastecen del hardware que es masivamente producido en la Republica Popular.

En un escenario como el que se describe, de eventual  “comoditización del hardware”, no es menor el hecho de que son las empresas chinas las que tomaron la delantera en registración de patentes vinculadas con tecnologías de batería de acumulación.

No obstante todo lo expuesto anteriormente, cabe destacar también que los resultados de las políticas de innovación cuando son impuestas desde el gobierno central no siempre son los deseados. La realidad es que los VE aún no pueden competir con los motores de combustión interna en igualdad de condiciones (autonomía, precio de baterías, etc.).

Los deseos de la nueva clase media china

En definitiva, los mejores tiempos de la planificación central en donde el gobierno ignoraba las necesidades y preferencias de sus consumidores y las decisiones de sus fabricantes o productores, podrían haber quedado en el pasado. Actualmente las cosas son distintas, una nueva y emergente clase media china, elegirá de acuerdo a sus gustos y preferencias. En consecuencia, los vehículos eléctricos deberán ganar en autonomía, en comodidad, en precio, y en definitiva deberán ganarse también los corazones de los nuevos futuros usuarios. Este será uno de los tantos desafíos que deberá afrontar el “socialismo a la china de la nueva era”, etapa ya iniciada y a la que refirió Xi Xinping en su discurso de apertura del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista que tuvo lugar el mes pasado.

 

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