La inestabilidad del precio del crudo vino para quedarse. En un panorama tan volátil, las compañías petroleras deberán hacerse más innovadoras y competitivas.

Luego de comenzar un 2017 con recuperaciones en el valor del crudo, la volatilidad no da tregua.

En el mes de abril la canasta de crudos de referencia de la OPEP (Organization of the Petroleum Exporting Countries Reference Oil Basket) que incluye crudos de Arabia Saudia, Iran, Kuwait, etc, cotizaba a 50,32 USD/barril. En junio, el valor de cotización fue de 45,21 USD/barril, cayendo más de 8% mensual a su mínimo valor en lo que va del año.

Este fenómeno no tiene ninguna explicación compleja: exceso en la oferta de crudo y los aún altos volúmenes de inventario del producto a nivel mundial.

Los futuros de crudo también declinaron bajo la proyección de aumentos en las producciones de petróleo y altos stocks en EEUU, con el ICE Brent cotizando por debajo de los 50 USD/barril por primera vez en el año. Esto se correlaciona con existencias de crudo en EEUU en más de  100 m barriles por encima del promedio de los últimos cinco años.

Respecto a otras commodities energéticas, durante el mes de junio mostraron señales mixtas. El gas natural se mostró variable en los diferentes continentes, y el precio del carbón cerró con subas.

 

El panorama no muestra grandes cambios para 2018, una sobreoferta de producto y una proyección de demanda de crecimiento similar al actual, llegando a promediar los 97,6 m barriles/día.

 

OPEC, EEUU y la guerra de precios

Hasta noviembre de 2014 la OPEC ponía énfasis en mantener los precios del crudo, modificando un parámetro clave: su producción. Actuaba como soporte de precios a nivel internacional.

Esto cambió radicalmente al abandonar las limitaciones de producción que se autoimponían, por el aumento del riesgo de perder su participación en el mercado internacional y por tanto menguar su efectividad en la estabilización de precios.

El resultado final fue una caída de precios que terminó perjudicando los ingresos de los propios países miembros de la organización. Países como Arabia Saudita, principal exportador de crudo del mundo, tienen una economía muy poco diversificada. Dos años de precios de crudo débiles causaron un caos financiero terrible. El país pasó por un proceso de agotamiento de sus propias reservas de moneda extranjera que obligó al gobierno a tomar medidas más drásticas. Algunos proveedores del Gobierno no recibieron sus pagos y los empleados públicos tampoco cobraron su bono en 2016. Además recortaron subsidios a la nafta y los servicios públicos. Y el Gobierno propuso un impuesto al valor agregado para 2018, si los precios del petróleo siguen bajos.

 

El año pasado la OPEC buscó retomar su postura tradicional en el mercado, pero tuvo que aceptar que no todos los países estaban pasando por el mismo proceso y debió diferenciar las limitaciones en la producción de cada país miembros. También fue forzada a realizar un acuerdo de reducción de producción con otros países no miembros de la OPEC, particularmente con Rusia.

Arabia Saudita sufrió un déficit fiscal de 13,5% de PBI el año pasado, comparado con menos del 2,5 de Irán.  El PBI de Arabia Saudita está cayendo al 1%, mientras que el de Irán sube  el 4 %.  Estas diferencias entre países miembros de la OPEC lo único que trae es mayores tensiones internas, que complican la previsión en sus decisiones.

Hasta principios de este año, este nuevo enfoque fue exitoso en estabilizar los precios del crudo en valores relativamente razonables para productores y consumidores, pero claramente esta posición vuelve a fallar.

Algunos analistas hablaban de una guerra de precios con EEUU, pero no hay dudas que el desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido desarrollar yacimientos no convencionales a niveles de precio impensados unos años atrás, y han permitido continuar con proyectos planificados cuando el crudo cotizaba a 100 USD/barril.

Entre medio hay tendencias en la reducción del consumo de combustibles en países desarrollados, irrupción de tecnologías energéticas renovables baratas, limitaciones a las emisiones de combustibles fósiles, etc.

Los vaivenes del precio del crudo definitivamente han venido para quedarse.

Para continuar leyendo: El cambio de paradigma de la industria petrolera

 

Referencias:

  • OPEC Monthly Oil Market Report, 12 July 2017.

Por Ignacio Costa (@Nachocostaarg)- Ingeniero Químico

 

El artículo refleja la opinión personal del autor respecto al tema abordado. La misma es independiente de cualquier postura u opinión del CACME sobre el mismo. 

 

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