La instalación, integrada por dos baterías ubicadas en sendos contenedores, está conectada a un aerogenerador de tres megavatios. Todo el sistema se gestiona mediante un paquete de control que ha desarrollado Acciona Energía. La certificación DNV GL acredita que este sistema de almacenamiento a escala de red cumple todos los patrones requeridos de seguridad, comportamiento y fiabilidad. Según Acciona, la certificación tecnológica es esencial para gestionar el riesgo en cualquier tecnología emergente: "en poco tiempo -apuntan desde la compañía-, las entidades involucradas en la aprobación y financiación de sistemas de almacenamiento en el mundo exigirán estos certificados".